Ventajas del ejercicio físico para las mujeres

Los ejercicios son bienvenidos tanto hombres como en mujeres, pero hay una serie de peculiaridades para que el ala femenina saque el mejor provecho de ellos.

En la Antigua Grecia, cuna de los Juegos Olímpicos, las mujeres no podían ni siquiera asistir a las competiciones. Participar, ni en sueños. Había una creencia de que el cuerpo de la mujer, sensible demás, padecería bajo el esfuerzo extremo.

Hoy en día, a pesar de que aún sobreviven algunos prejuicios machistas, el mundo deportivo está mucho más abierto. Y hay un reflejo de ello incluso en el día a día: aquel que ya ha sido llamado sexo débil marca cada vez más presencia en los parques y en las academias para disfrutar de las ventajas de la actividad física.

Según un posicionamiento oficial de la Sociedad Brasileña de Medicina del Ejercicio y del Deporte, las respuestas del organismo femenino a los estímulos de entrenamiento son similares a las masculinas. “No existe ninguna contraindicación. La mujer puede hacer todo lo que el hombre hace sin problema alguno”, afirma el educador físico Renato Rocha, coordinador del Programa de Actividad Física y Salud de la Universidad de Taubaté, en el interior de São Paulo.

A medida que la práctica de ejercicios crece entre ellas, también comienzan a aumentar gradualmente los datos científicos sobre el impacto en la salud – y ahora las investigaciones han dejado de centrarse exclusivamente en la clase que ya ha pasado la menopausia. Uno de los últimos estudios de peso a llamar la atención en este escenario fue conducido por la Universidad de Indiana, en los Estados Unidos, que valoró en más de 90 mil mujeres con una edad media de 36 años, los efectos de la actividad física, lo que ayuda en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

De acuerdo con el análisis, una hora de ejercicio aeróbico por semana (y aquí hablamos de trote, natación, ciclismo) llega a reducir en un 26% el riesgo de coágulos en las arterias. Quien practica dos horas y media de caminata a pasos rápidos con esa frecuencia encararía un riesgo 35% menor de sufrir del corazón. Los estudiosos señalaron, además, que los deportes más intensos, como el tenis y carreras, presentan un mayor impacto en la protección contra los ataques cardíacos.

Pero, aunque no sean un obstáculo en sí, existen algunas particularidades que merecen ser tenidas en cuenta cuando el ala femenina va a elegir y practicar alguna modalidad. “Por una cuestión hormonal, las mujeres tienden a tener menor masa muscular, lo que se traduce en menos fuerza”, explica Roca. La composición corporal también influye: como tienen naturalmente las piernas en formato más arqueado, corren mayor riesgo de tener problemas en las rodillas.

Mujer haciendo ejercicio

Mujer haciendo ejercicio

“Al momento de realizar actividades de alto impacto, puede haber una sobrecarga en el menisco y cartílago en esa región. Y eso acaba provocando el desgaste precoz, sobre todo entre las mujeres”, cuenta el especialista Moisés Cohen, director del Instituto Cohen de Ortopedia, Rehabilitación y Medicina del Deporte, en São Paulo. Y es bueno estar de ojo, ya que algunos ejercicios, como las clases de spinning, no parecen imponer presión sobre esa zona, pero son capaces de causar estragos si la articulación está propensa a fallos.

Otro factor que diferencia a las mujeres jóvenes de los chicos es el ciclo menstrual. No hay muchas pruebas científicas sobre la repercusión en la práctica. En los juegos Olímpicos de Rio, por ejemplo, la nadadora china Fu Yuanhui  fue noticia al admitir que no nadó tan bien porque estaba menstruando. “Hay mujeres que están deprimidas y se sienten más cansadas. Entonces prefieren no hacer ejercicio”, señala el ginecólogo Rodrigo de Aquino, director-secretario de la Asociación de Obstetricia y Ginecología del Estado de São Paulo.

“Por otro lado, la actividad física puede ayudar a aliviar los cólicos menstruales y los síntomas de la tensión pre-menstrual, la TPM, principalmente por causa de la liberación de endorfina, un analgésico natural”, destaca Aquino. Conociendo su cuerpo e individualizando las recomendaciones (no por su género, que quede claro), es más fácil crear y disfrutar de una rutina saludable de ejercicios.

Además del entrenamiento

Buen plato de comida

Mujeres en edad fértil deben estar bien abastecidas de hierro, calcio y proteínas para garantizar masa muscular.

Estrés

Ellas sufren más con los efectos de la tensión que ellos. Controlarla ayuda a evitar la depresión y con ello, trastornos en el corazón.

Sin humo

Un cigarrillo al día duplica el riesgo de muerte – porque aumenta demasiado la probabilidad de infartos y accidentes cerebro-vasculares.

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