Nutrientes y beneficios de las leguminosas

Leguminosas: ¿Qué son?

De modo resumido, una leguminosa es cualquier grano que tenga su producción dentro de una vaina y, por tanto, las principales leguminosas son: cacahuetes, habas, arvejas, soja, garbanzos, lentejas y frijoles.

Todos estos granos son recomendados en cualquier menú independiente de la edad ya que tienen muchas propiedades beneficiosas para el cuerpo humano. Si observas la pirámide alimentaria empleada por nutricionistas, verás que las legumbres están entre los grupos que deben ser consumidos diariamente.

Nutrientes de las legumbres

Estos alimentos tienen en su estructura una buena cantidad de calcio, hierro, zinc, magnesio, fósforo, potasio, además de vitamina B, fibra y proteína. Esto quiere decir que, a través de la ingesta de legumbres, nuestro cuerpo capaz de realizar todas las funciones que necesita con más facilidad y, así, prevenir diversas enfermedades.

Importante: algunos nutrientes dependen de otros para ser mejor aprovechados en nuestro organismo. Es el caso del hierro que se encuentra en las leguminosas, por ejemplo. Por eso, es importante comer algún fruto cítrico después de la ingestión de granos, ya que la vitamina C ayudará al cuerpo a absorber el hierro.

Leguminosas: Beneficios

Cada uno de los granos pertenecientes a la clase de las leguminosas cuenta con varios nutrientes y beneficios. Por ejemplo:

Fibras – se encuentran en abundancia, teniendo en cuenta el tamaño de cada grano; y ayudan al cuerpo a realizar mejor las actividades del intestino, la digestión y ayudan a adelgazar.

Frijoles – cuenta con proteína, vitamina B, fibra, magnesio, calcio y hierro. Es una de las leguminosas más indicadas para evitar la anemia y dar fuerza física.

Soja – algunas personas prefieren no consumir esta leguminosa, ya que dicen que el hígado tiene dificultad de procesar el alimento. A los que lo consumen, ofrece el zinc, magnesio, fósforo, calcio, vitamina K, fibra y proteína al cuerpo.

Garbanzos – posee vitamina B, potasio, minerales, fibra y proteína. Entre sus beneficios están la ayuda en la construcción muscular y el alivio de tensiones.

Las demás legumbres (lentejas, maní, arveja) también tienen los mismos nutrientes que se encuentran en las ya citadas.

Sin embargo, es necesario prestar atención no sólo al hecho del consumo de leguminosas, sino también a lo que estamos consumiendo junto con estos alimentos.

Las lentejas, por ejemplo, son sabrosas, pero a mucha gente le gusta agregar alimentos híper calóricos (tocino, chorizo, salchichón) y esto termina por transformar un plato ligero en una comida pesada.

Los frijoles es otra maravilla culinaria apreciada por muchos y considerada como una de las leguminosas más sabrosas. No obstante, hay quien prefiere agregar manteca (grasa), lo que aumenta significativamente la cantidad de calorías. Lo ideal es no exagerar en el condimento o utilizar la sal marina para condimentar de manera simple, además de dar preferencia al aceite de oliva extra virgen – que debe ser utilizado después de la cocción de los frijoles.

Los cacahuetes también pertenecen a la familia de las leguminosas, pero es bastante graso teniendo en cuenta el tamaño, con una composición más cercana a la de los frutos secos.

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