Los beneficios de comer pescado que no conocías

El pescado es una de las principales simbologías de las celebraciones de la Pascua. Pero además de elegirlo como un alimento ideal para estos días, el alimento debe ser consumido en muchas otras ocasiones; ya que su ingesta frecuente está relacionada con un estilo de vida más saludable.

El pescadp es considerable extremadamente nutritivo, ya que contiene un bajo contenido de grasas saturadas benéficas, es una rica fuente de varias vitaminas, proteínas, minerales y ácidos grasos, como el omega 3. Gracias a esto, al consumir pescado podemos controlar de mejor manera los niveles de triglicéridos y colesterol, especialmente el LDL, conocido como el colesterol malo.

Cada 100 g de pescado contiene, en promedio, 93,7 calorías, 1,7 g de grasas, 19,6 g de proteínas, 27mg de calcio, 197mg de fósforo, el 0,8 de hierro, y buenas cantidades de omega3, principalmente en peces de aguas frías y profundas, como lo son el salmón, el atún y la sardina; además de vitaminas A, B2, B3 y E. Por ello, el pescado es considerado como un alimento que debería ser consumido casi todos los días; ya que beneficia en la prevención de diversas enfermedades.

Pescado asado

Pescado asado

Consejos para elegir el pescado

Sin embargo, sólo conseguiremos disfrutar de los beneficios que el pescado nos ofrece si sabemos cómo elegirlo; ya que, muchas veces, el pescado que no se encuentra fresco sólo nos aportará una mínima parte de los beneficios; o lo que es peor, incluso, puede llegar a enfermarnos. Por ello, a la hora de consumir cualquier tipo de pescado, es importante seguir algunas recomendaciones en lo que respecta a su compra y preparación.

Es ideal que el pescado se encuentre limpio, sin ningún vestigio de arena, polvo, jabón o cualquier otro tipo de material.

A la hora de comprar el pescado no elijas aquellos que presenten cortes o manchas que no sean características de la especie en cuestión; o bien, aquellos a los que les falte una buena parte del recubrimiento con escamas.

Las escamas del pescado deben estar firmes y resistentes; además, parcialmente transparentes, brillantes y la piel húmeda.

Presta atención también a los ojos; ya que deben estar brillantes y saltones (si los ojos se encuentran hundidos, es señal de que el pescado no es fresco). Los que presenten puntos blancos en el centro de los ojos deben ser ignorados.

La membrana que cubre la agalla, conocida como opérculo, tiene que estar rígida y ofrecer resistencia a su apertura. La parte interna debe estar brillante y con los vasos sanguíneos sin hemorragias.

No te olvides de revisar, así mismo, las branquias del animal; ya que deben tener una coloración rosada o rojiza, con una apariencia húmeda y brillante; así mismo, con discreta o ninguna presencia de moco.

El olor y el color siempre deben ser característicos del pescado. No lleves a casa ninguno con un olor sospechoso.

Por último, compra sólo los pescados expuestos dentro de cámaras refrigeradas o sobre una gruesa capa de hielo; ya que, de lo contrario, su estado se verá seriamente comprometido.

 

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