Guía de las vitaminas

Las condiciones de la vida actual, el aumento del consumo de comida rápida, y la baja calidad de los alimentos que encontramos en el mercado, poco frescos, mal cultivados, refinados, enlatados y congelados, hacen que pierdan gran parte de su valor nutricional, vitaminas , minerales, enzimas, proteínas alteradas, etc.

Según los últimos estudios, del 80% al 90% de las personas sufren deficiencias nutricionales, que son las principales causas de las múltiples enfermedades que se conocen.

Para ello es imprescindible complementar la nutrición con vitaminas, minerales y oligoelementos de alto valor biológico, totalmente asimilables por el organismo.

Estos nutrientes son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Su déficit conlleva alteraciones de la salud y enfermedades más o menos graves. Este micronutrientes se encuentran principalmente en los alimentos frescos, sobre todo si son biológicos, ecológicos u orgánicos (que quiere decir lo mismo). Así podemos decir que: quien alimenta equilibradamente con alimentos ecológicos no es necesario que tome ningún tipo de suplemento, pues con la alimentación ya lo tiene todo.

Vitaminas en el embarazo

Vitaminas en el embarazo

Las vitaminas

Se dividen en dos clases:
1.- Las liposolubles, A, D, E y K, que se disuelven en grasas y aceites. En exceso pueden ser perjudiciales porque se retienen.
2.- Las hidrosolubles, el complejo B y la vitamina C. Son solubles en agua y el exceso no conlleva riesgo, son eliminadas por la orina.

Vitamina A (retinol)
Usos tradicionales: Síntesis de enzimas, hormonas sexuales y suprarrenales. Infecciones. Rechazo a la luz (fotofobia). Piel muy seca y escamosa. Fortalece el sistema inmunitario. Psoriasis y acné. Glaucoma y falta de visión.
La encontramos: Hígado de ternera, aceite de hígado de bacalao, harina de maíz, quesos, huevos, yogur, leche…

Vitamina B1 (tiamina)
Usos tradicionales: Síntesis de carbohidratos. Pérdida de memoria, irritabilidad nerviosa. Depresión. Debilidad muscular. Agotamiento. Retraso en el crecimiento. Esclerosis múltiple. Reumatismo. Alzheimer. Parkinson. Neuralgia y Ciática.
La encontramos: Arroz integral, levadura de cerveza, boquerones, muesli, cacahuetes, naranja, soja, lomo de cerdo, hocico, jamón…

Vitamina B2 (riboflavina)
Usos tradicionales: Transforma en energía los hidratos, grasas y proteínas. Temblores. Mareos. Debilidad. Acné. Dermatitis. Fatiga. Pérdida del apetito. Fortalece la piel, cabello y uñas, Eczemas. Alopecia. Cataratas.
La encontramos: Hígados de pollo, res y cerdo, champiñones, espinacas frescas, sardinas, anguila, merluza, coles de Bruselas, espárragos…

Vitamina B3 (niacina)
Usos tradicionales: Síntesis de las proteínas, hidratos y grasas. Síntesis de hormonas sexuales estrógenos y testosterona. Agotamiento. Debilidad muscular. Acné. Dermatitis. Depresión. Problemas cardíacos. Insomnio. Memoria. Alergias.
La encontramos: Hígado de bien, atún, riñones de bien, muslo de pollo, germen de trigo, cacahuetes, sardinas en llaune, orejones de melocotón, arroz integral…

Vitamina B5 (ácido pantoténico)

Usos tradicionales: Indispensable en las suprarrenales (metabolismo y stress). Síntesis de hidratos, grasas yo proteínas. Debilidad muscular. Hormigueo. Calambres. Infecciones respiratorias. Agotamiento. Cabello, piel y uñas.
La encontramos: Cacahuetes, arenques, hígado de buey, avellanas, aguacate, pipas de girasol, calabaza, huevos, setas, dátiles, plátano, yogur, patatas hervidas…

Vitamina B6 (piridoxina)
Usos tradicionales: Síntesis de nutrientes. Libera el glucógeno en el hígado y los músculos. Esencial para el sistema nervioso central. Formación de células sanguíneas y piel. Síndrome premenstrual. Piel escamosa y seca.
La encontramos: Sardinas, caballa (caballa), atún, plátano, pan de trigo integral, pimientos, boniatos, lentejas, garbanzos, pollo, salmón…

Vitamina B8 (biotina)
Usos tradicionales: Oxida los ácidos grasos y los hidratos. Ayuda a los aminoácidos, ácido fólico y pantoténico. Dermatitis. Eczemas, acné. Piel seca, Psoriasis. Caída del cabello. Caspa. Seborrea. Trastornos gástricos. Diarreas. Vómitos.
La encontramos: Riñones de buey, hígado y riñones de cerdo, espinacas, guisantes, soja, champiñones, huevos, brócoli…

Vitamina B9 (ácido fólico)
Usos tradicionales: Síntesis del ADN y ARN (material genético). Esencial en el embarazo y lactancia. Forma glóbulos rojos y embriones. Prevé lesiones neurológicas. Prevé la leucemia y anemias. Agotamiento. estres. Depresión. Ansiedad.
La encontramos: Naranja, melón amarillo, endibias, brócoli, remolacha, coles de Bruselas, espinacas, levadura de cerveza, judías verdes, pan integral…

Vitamina B12 (cobalamina)
Usos tradicionales: Síntesis proteica de ácidos grasos. Formación de glóbulos rojos. Preserva enzimas y neuronas. Protector del sistema nervioso. Casos de fatiga crónica. Problemas de la piel como eccemas y dermatitis. << Falta los vegetarianos estrictos >>.
La encontramos: Alga espirulina, hígado, riñones y corazón de cordero, ternera, buey y cerdo, “morcilla”, arenque, caballa (caballa), leche, quesos, básicamente en productos animales…

Vitamina B15 (ácido pangámico)
Usos tradicionales: Contribuye a la síntesis de la proteína. Estimula la respuesta del sistema inmunológico. Facilita la absorción de oxígeno en la sangre. Reduce los niveles de colesterol. Anemias. Infecciones respiratorias y urinarias.
La encontramos: En la mayoría de las semillas: pipas de girasol, de calabaza, lino, sésamo, almendras, avellanas, nueces…

Vitamina C (ácido ascórbico)

Usos tradicionales: Esencial para la síntesis del colágeno (fibras elásticas). Salud de los huesos y ligamentos. Fortalece el sistema inmunológico. Desintoxica células hepáticas. Formación de glóbulos rojos. Dolor muscular. Absorción de hierro. Resfriados.
La encontramos: Acerola, kiwi, pomelo (pomelo), fresas, chirimoya, papaya, pimiento, col de Bruselas, espinacas, mandarinas, limones…

.- Vitamina D (calciferol),
Usos tradicionales: Absorción de cal y fósforo. Crecimiento y huesos. Mineralización del cuerpo. Desnutrición y raquitismo. Osteoporosis. Artrosis. Debilidad muscular. Anemias. Psoriasis. Eczemas. Dermatitis.
La encontramos: Aguacate, setas, salmón, anguilas, arenques, ternera, sardinas, atún, hígado de pollo, cordero, buey bacalao, la sintetizamos tomando el sol…

Vitamina E (tocoferol)
Usos tradicionales: Antioxidante, protege los ácidos grasos. Vitaminas A y C, hormonas, enzimas y envejecimiento de las células. Protege de enfermedades cardíacas. Infarto. Arteriosclerosis. Trombosis. Aumenta la fertilidad. Caída del cabello.
La encontramos: Aceite de germen de trigo, aceite de girasol, aceite de soja, aceite de sésamo, moras, frambuesas (frambuesas), soja, semillas de lino, pato, vinos…

Vitamina J (colina)
Usos tradicionales: Componente básico de la lecitina. Favorece el transporte de ls grasa en el hígado. Disuelve colesterol y triglicéridos. Hepatitis, Fortalece el sistema nervioso. Agotamiento. Ansiedad. Pérdida de memoria. Fatiga muscular.
La encontramos: Habas, lechuga, col, yema de huevos, hígado de animales, leche, cacahuetes, soja, carnes animales en general…

Vitamina K (fitokinona)
Usos tradicionales: Insomnio. Esencial para la coagulación de la sangre. Prevé hemorragias. Leucemia. Varices. Hematomas. Traumatismos. Cicatrizante. Menstruaciones excesivas. Favorece la formación de proteínas.
La encontramos: Chucrut escurrida (col fermentada), hígado de las aves, hojas verdes de la col, brócoli, espinacas, col y flor, carne magra de buey…

Reflexión sobre los valores de los nutrientes

Un estudio recientemente publicado muestra que las frutas y verduras de cultivos intensivos actuales contienen la mitad de vitaminas que en el 1.963.

El informe estudió comparativamente, durante dos años, manzanas, patatas, peras, trigo y maíz cultivados de forma biológica y de manera convencional.

Las muestras “bio” contenían, como media, además de más vitaminas, un 63% más de calcio, un 73% más de hierro, un 118% más de magnesio y un 91% más de fósforo.

Otro estudio, en este caso publicado en la revista Química Agrícola y Alimentaria, concluye que el maíz biológico, las fresas y el vino tienen niveles significativamente superiores de antioxidantes (anticancerosos).

Cuando la tierra está lo suficientemente bien protegida y alimentada, como ocurre en los cultivos biológicos, aumentan en los vegetales los compuestos naturales con propiedades antioxidantes, que refuerzan el sistema inmunitario (hoy en día por tierra, no más hay que ver la cantidad de al alergias e intolerancias alimentarias que han), y previenen del envejecimiento prematuro.

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