Espirulina para combatir la obesidad

La espirulina es un alga microscópica que apareció en la Tierra hace más de tres mil quinientos millones de años. Contiene un 70% de proteína y todos los aminoácidos esenciales en perfecto balance. También es rica en potasio, calcio, zinc, magnesio, manganeso, selenio, hierro y fósforo. Pero eso no es todo: entre las vitaminas, es rica en piridoxina (B6), Biotina, Ácido Pantoténico, Ácido Fólico, lnositol, Niacina, Riboflavina (B2), Tiamina (B1) y Tocoferol (Vitamina E).

Además es una de las pocas plantas que son fuentes de vitamina B 12, usualmente encontrada solo en tejido animal. También contiene azúcares complejos naturales, carotenoides y enzimas. La espirulina tiene un 7% de grasas en forma de ácidos grasos esenciales que forman parte de la membrana celular de las células de nuestro organismo. Entre otros muchos beneficios, estos ácidos grasos ayudan en el control de los niveles elevados de colesterol.

Funcionamiento de la espirulina para combatir la obesidad

Aunque es ideal para alimentar a personas con deficiencias nutricionales, la espirulina también puede hacer el trabajo contrario. En los últimos tiempos, científicos de Estados Unidos estudiaron su uso en la pérdida de peso y encontraron que se trata de un verdadero aliado a la hora de reducir el apetito. Según las investigaciones, la espirulina contiene un alto contenido de proteína, junto con polisacáridos que elevan los niveles de azúcar en sangre.

Batido de espirulina

Batido de espirulina para combatir la obesidad

Como el hambre se registra en el cerebro cuando los niveles de azúcar y aminoácidos están bajos, mantener estos nutrientes elevados en la sangre implica engañar al cerebro para que la sensación de saciedad no desaparezca. Así, disminuye el apetito y ayuda a combatir el exceso de peso.

De acuerdo al Dr. Richard Passwater, catedrático estadounidense, la espirulina parece influenciar directamente los niveles de neurotransmisores en el cerebro, particularmente aquellos que controlan los cambios de carácter y el apetito. Específicamente, es la alta concentración del aminoácido fenilalanina lo que parece cambiar la química del cerebro, en favor de la persona que está haciendo dieta.

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad