Contractura muscular

Posiblemente todos los que hayamos hecho ejercicio alguna vez nos hemos topado con un calambre o espasmo muscular. Estas contracciones involuntarias y prolongadas de los músculos ocurren cuando no se ha calentado ni estirado apropiadamente el músculo antes de exigirle los esfuerzos necesarios para realizar la actividad física. La diferencia entre un calambre y una contractura muscular es que los calambres son contracciones que duran poco tiempo y luego el músculo vuelve a su disposición y tamaño natural. Pero en el caso de una contractura muscular este espasmo se mantiene por mucho más tiempo, condición que puede convertirse en permanente si la persona hace movimientos bruscos.

Causas de la contactura muscular

Las contracturas pueden ser causadas por varios factores. Una de las causas puede ser la mala eliminación de desechos metabólicos que quedan entre las fibras del músculo. Lo que con el paso del tiempo disminuye la capacidad del músculo para estirarse y encogerse de modo natural al realizar esfuerzos. Las contracturas musculares causadas por esta acumulación suelen presentarse al momento de exigirle al músculo que realice un esfuerzo al que no está acostumbrado, pues aún que no lo crean, los músculos deben familiarizarse con las actividades a realizar antes de exigirles esfuerzo. O de lo contrario no van a responder con la precisión que se espera.

Otra de las causas frecuentes de contractura muscular es la debilidad muscular. Cuando no se ha desarrollado un músculo con entrenamientos y de pronto se le exige que realice una tarea en la que es necesario aplicar fuerza la reacción del músculo no será la esperada. En realidad en el mejor de los casos el músculo sufrirá un calambre que pasa luego de unos momentos, pero en otros casos más delicados puede sufrir una contractura a la que hay que tratar con sumo cuidado.

Imagen de una contractura muscular

Imagen de una contractura muscular

Cómo evitar sufrir una contractura muscular

Para evitar una contractura muscular es mejor tomarse el tiempo de calentar los músculos que van a ser demandados en el ejercicio. Para esto tómate diez minutos para estirar adecuadamente los músculos si vas a trotar o nadar. En el caso de realizar levantamiento de pesas es recomendable hacer una o dos series de diez repeticiones con un peso menor al que puedes levantar, de este modo el músculo se va preparando para la demanda posterior de fuerza.

También hay contracturas que se producen fuera de escenarios que demandan fuerza.

Las lesiones en la espalda suelen causarlas la mala postura al estar de pie o sentado. Por esto es recomendable utilizar una silla ergonómica en el trabajo si es inevitable estar sin estirar las piernas y la columna por mucho rato.

Pero si ya tenemos una contractura muscular lo mejor es guardar reposo, no necesariamente absoluto pero sí dejar descansar la zona afectada. Además de esto aplicar mantas térmicas sobre la zona afectada es ideal para aliviar la inflamación del músculo y el dolor.

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